¿Has escuchado sobre el pH? Si estás poco familiarizado con estas dos letras puede que te interese que esta pequeña guía para comprender qué significan estas dos letras, y qué es exactamente el pH, ya que puede ser un aspecto fundamental para reconocer la calidad del agua que llega a tu hogar o tienes a disposición en el espacio que habitas.
Dentro de las propiedades del agua tenemos varias características que son vitales para determinar la calidad de la misma, es decir, si es óptima para uso y consumo, o para reconocer con qué fin puede utilizarse el agua de determinada fuente; incluso, para comprender qué tipo de tratamiento el agua requiere si se tiene intención o necesidad de potabilizarse. Pues bien, dentro de las diversas variables físicas, químicas y biológicas del agua, el pH es una más, vamos a ver qué implica esta propiedad química del agua.
¿Qué es el pH del agua y por qué es importante?
Esta propiedad química del agua establece la cantidad de iones de hidrógeno que se encuentran en el agua de una determinada fuente.
Más exactamente, pH viene de la expresión en latín: pondus hydrogenii, que se traduce a “cantidad de hidrógeno”, así que pH para referirse finalmente al potencial de hidrógeno, fue acuñado por primera vez por el químico dinamarqués S.L.P Sorensen el 1909.
Ahora bien, esa cantidad de hidrógeno se relaciona directamente con las cantidades de iones de hidróxido, pero ¿qué impacto tienen estos en el agua? Son los responsables del nivel de acidez o alcalinidad del agua. Para determinar si el agua está en alguno de estos dos niveles se mide su cantidad de iones de hidrógeno, y se evalúa según la escala logarítmica del pH.
Para no adelantarnos, tenemos que comprender igual ¿qué efecto tiene el nivel del pH del agua? pues, nos habla de la solubilidad del agua, en otras palabras, qué se puede disolver en ella, y esta propiedad es innata a diversos líquidos, no solamente al agua. Sin embargo, el pH del agua potable es de gran importancia.
El potencial de hidrógeno no solamente nos permite saber la solubilidad del agua, sino también su biodisponibilidad. Los organismos que viven en el agua producen una gran variedad de reacciones químicas, estas tienen un impacto en el agua, y no solamente esto, para que la vida sea posible, las condiciones del agua también necesitan determinadas particularidades para que los organismos puedan vivir en ella.
Ahora, según el nivel del pH dentro de sus dos extremos, lo alcalino y lo ácido, determina qué puede ocurrir dentro del agua, qué puede vivir, qué puede disolverse. Es decir, puede hacer daño también, en ambos extremos de la escala pueden darse daños físicos a agallas, esqueletos o aletas de seres vivos.
Es por eso que el pH o potencial de hidrógeno es fundamental para saber cómo se encuentra el agua que se encuentra en diferentes fuentes, en el agua que usamos para bañarnos y para beber también. Pero, ¿cómo podemos saber cuál es el pH del agua?
¿Cómo se mide el pH del agua?
Para comprender cómo se pide el pH tenemos que hablar sobre la escala por la cual se clasifica el nivel del potencial de hidrógeno. Como ya mencionamos, los dos polos de esta escala son el nivel de acidez y de alcalinidad, ahora bien, la escala del pH va desde el número cero al catorce.
Siendo así, el 0 el nivel más ácido y el 14 el nivel más alcalino o base. Y justo en el medio, el nivel 7 es el nivel neutro. Entonces, todas las soluciones que se encuentren por debajo de 7 son ácidas, y aquellas que están por encima del 7 se consideran alcalinas. Al ser una escala logarítmica, el cambio entre cada unidad de pH significa que es 10 veces más ácido que el nivel anterior. Es decir, un pH 6 es diez veces más ácido que el pH 7.
Por lo general, para tener una medida certera del nivel de pH se acude a un estudio de laboratorio y se mide en distintos puntos de muestreo. No obstante, esta no es la única manera, se puede recurrir al uso de tiras reactivas o papel tornasol, el cual al usar un tinte vegetal cambia de color según el nivel del pH, hasta equipos portátiles para hacer el análisis.
Por ejemplo, puede recurrirse a un sistema que por medio de dos electrodos. Las indicaciones dependen de cada equipo, pero en este caso dentro de una sonda con un electrodo de vidrio tenemos una solución ácida y una referencia del electrodo, al sumergirse en el agua en un vaso de precipitados apto para el proceso, al entrar en contacto se produce una fuerza eléctrica como reacción, y el valor de esa fuerza es el pH.
Entre las diversas formas de medir el pH, el uso del color ha sido una de las herramientas más fáciles de adquirir y comprender, ya que junto a la escala del potencial de hidrógeno, a cada uno de sus niveles se asocia un color como podemos ver en la siguiente imagen:

Es importante notar que todo organismo está sujeto a un nivel de pH, y que incluso podemos decir que según el organismo su metabolismo funciona mejor dentro de determinado nivel del potencial de hidrógeno. De ahí que ciertos microorganismos pueden vivir en hábitat más ácido y otros que simplemente no les es posible.
Por ejemplo, el jugo de limón tiene un pH de 2, aproximadamente, pero en un agua por debajo de un potencial de hidrógeno 4,2 ya la vida de peces no es viable. Y en viceversa, la leche magnesia tiene un pH de 10, pero el amoníaco tiene un pH de 11. Por otro lado, el agua con un pH de 7 que es neutro, se considera alcalina, y el rango del agua superficial y subterránea está entre pH de 6,5 a 8,5. El agua potable debe tener un pH neutro para ser apta y de calidad.
Sin embargo, ¿cuáles pueden ser las razones por las cuales que afectan los diferentes niveles de pH tanto en el agua como en nuestro cuerpo?
Factores que lo influyen
El pH del agua está sujeto a las reacciones que pueda tener con diversos elementos o soluciones del ambiente, pueden ser causados por factores naturales y antropogénicos, es decir, causados por el ser humano.
Entonces bien, en el caso de los factores naturales, el pH está influido por la composición geológica de la fuente en la cual se encuentra, es decir, las rocas y minerales por los que fluye o se encuentran en ella, estos pueden liberar iones que alteran el nivel del pH, por ejemplo, algunas rocas calcáreas, como la caliza, tienden a aumentar el nivel del pH, haciendo que el agua aumente su alcalinidad.
En otros casos, tenemos la presencia de materia orgánica, como la descomposición de hojas, plantas y otros materiales orgánicos que pueden liberar ácidos fúlvicos y húmicos, lo cual, a la inversa que lo anterior, acidifica el agua. La lluvia ácida es otro portador de gases ácidos de la atmósfera y dióxido de carbono que pueden también disminuir el pH del agua superficial y subterránea.
Como mencionamos antes, el pH habla de la biodisponibilidad del agua, así mismo como la misa presencia de algas o microbios dentro del agua pueden tener efectos en el pH del agua debido a su proceso metabólico, por un lado, la fotosíntesis aumenta el valor del potencial de hidrógeno y la respiración lo disminuye.
Dentro de los factores causados por los humanos tenemos el cambio climático, que si bien lo nombramos con la lluvia ácida, el aumento de CO₂ en la atmósfera puede acidificar el agua en fuentes superficiales del agua, desde el océano hasta ríos y lagos. La mezcla de fuentes naturales con aguas residuales debido a desechos industriales y domésticos también pueden afectar el potencial de hidrógeno del agua.
Y por último, la agricultura por medio de pesticidas y fertilizantes que pueden alterar químicamente el agua, al igual que contaminación industrial por los vertidos de fábricas que trabajan con ácidos o álcalis, que puedan modificar el pH de fuentes naturales.
Efectos del pH del agua en la salud y el medio ambiente
Mencioné anteriormente que el pH es algo que afecta a todo organismo, ya sea porque afecte su ambiente o su propio cuerpo y su metabolismo, profundicemos entonces en este aspecto del potencial de hidrógeno.
Podemos hablar en primer lugar del medio ambiente, en el caso de la vida acuática el pH afecta directamente a los organismos acuáticos. Un pH fuera del rango óptimo, entre 6.5 a 8.5, puede ser letal para anfibios, peces y demás seres vivos que se encuentran en este ecosistema.
En caso de que el pH se encuentre por debajo del rango por presencia de metales tóxicos o sedimentos, los peces sufren daños en sus branquias y tienen problemas de reproducción, mientras que si el pH está por encima del rango, puede reducir la disponibilidad de nutrientes esenciales y afectar la solubilidad de compuestos generados por el propio metabolismo de los organismos.
En ecosistemas terrestres, el cambio de pH puede alterar el equilibrio del mismo, favoreciendo unas especies sobre otras, reduciendo así la biodiversidad. Además, de que puede tener graves consecuencias en la calidad del suelo, disminuyendo su fertilidad y la capacidad de las plantas para absorber nutrientes.
Y ¿qué ocurre con la salud humana? Si bien también somos organismos que habitamos diversos tipos de ecosistemas y sobrevivimos gracias al agua y los alimentos que podemos adquirir o cosechar. Pues bien, el pH del agua para consumo humano está entre 6.5 y 8.5 fuera de este rango y puede causar efectos negativos en nuestra salud.
Si hablamos de un pH por debajo del rango, es decir, ácido causado por la corrosión de tuberías, aumentando la presencia de metales como cobre y plomo, puede traer consecuencias graves para nuestro organismo. Y en caso de un pH por encima del rango, puede causar irritación en los ojos y la piel, además de cambiar el sabor del agua.
Ahora, esto puede tener consecuencias directas en primer nivel en nuestra salud digestiva, se recomienda mucho el agua alcalina para nuestra salud, ya que constantemente nos exponemos a comidas ultra procesadas que pueden tener un pH más ácido; sin embargo, no hay suficientes pruebas científicas para sostener la necesidad de beber agua alcalina, a final del día, lo que más nos conviene es que el agua se encuentre dentro de los rangos aptos para el consumo y lo más cercano a la neutralidad.
Cómo regular en el agua de casa
Si por alguna circunstancia, el pH del agua en tu casa puede estar alterado, existen formas en las que puedes ajustarlo para que se encuentre entre los rangos ideales, haciendo del agua de tu hogar un agua de la mejor calidad.
Lo más importante es, en primer lugar, saber cuál es el saldo del agua de tu hogar, y para ello puedes usar tiras reactivas de pH, que son las más fáciles de usar y adquirir para tener una idea del estado del agua y elegir el método adecuado. Ahora bien, en caso de tener serias dudas sobre el pH del agua en tu hogar, lo mejor es acudir a laboratorios que puedan hacer un estudio profundo.
Si estás considerando el agua potable que llega a tu hogar, recuerda que esta ha sido debidamente tratada y no necesitaría mayor ajuste que el de un filtro o purificador de agua para eliminar cualquier sedimento o alteración que haya tenido en su viaje por las tuberías o los tanques en los que se encuentre almacenada.
Ahora bien, en caso de que se desee aumentar el pH del agua, es decir, hacerlo más alcalino, existen filtros alcalinizantes, que usan minerales como el magnesio, potasio y el calcio para aumentar el pH. También métodos de filtración como la ósmosis inversa con remineralización, que no solo eliminan impurezas del agua, sino que suman minerales para equilibrar el pH.
Ahora, para disminuir los niveles del pH porque superen el valor de alcalinidad, también se pueden usar filtros de carbón activado que pueden reducir el pH al eliminar la presencia excesiva de minerales en el agua, sistemas de inyección de dióxido de carbono para mantener el agua controlada, si se encuentra en un sitio con demasiados minerales que puedan alcalinizar el agua.
Si bien, el pH del agua puede alterarse por diversas razones, los filtros o purificadores del agua funcionan según los filtros que posea, encargándose siempre de eliminar sedimentos, minerales en exceso, microorganismos y más aspectos que puedan haber alterado así sea de manera ligera el agua ya potable.
Conclusión
Así pues, el pH refiere a la cantidad de iones de hidrógeno en el agua, lo que da cuenta de la biodisponibilidad y a solubilidad de la misma, haciendo que esta sea ácida o alcalina, si quieres contar en tu hogar con agua de calidad y que esté en el pH que necesitamos para proteger de nuestra salud y asegurarnos de que no hay contaminantes o alteraciones en las propiedades de la misma, puedes acudir siempre a un purificador de agua que está debidamente equipado para tratar el agua sin alterar sus propiedades potables y antes, mejorarla para que esté en la mejor calidad posible.